Herois de novel·la representants del nostre temps

Herois, homes sobrers, miserables i intel·lectuals. Dostoievski, Crim i càstig

 Raskòlnikov i els altres

Dostoievski veía y representaba artísticamente la idea justo como un acontecimiento vivo que se lleva a cabo entre conciencias-voces. Este descubrimiento artístico de la naturaleza dialógica de la idea, de la conciencia y de toda vida humana iluminada por ésta (y por consiguiente participante de alguna manera de una idea) fue lo que lo transformó en un gran artista de la idea.

Dostoievski jamás expone las ideas predeterminadas en una forma monológica, y tampoco muestra su devenir psicológico dentro de una conciencia individual. Tanto en uno como en otro caso las ideas dejarían de ser imágenes vivas.

Recordemos, por ejemplo, el primer monólogo interno de Raskólnikov, cuyos fragmentos hemos citado en el capítulo anterior. Allí no hay ningún devenir psicológico dentro de una conciencia cerrada. Por el contrario, la conciencia del solitario Raskólnikov llega a ser la arena de lucha de otras voces; los acontecimientos de los últimos días (la carta de la madre, el encuentro con Marmeládov) al reflejarse en su conciencia, tomaron en ella la forma de un diálogo más intenso con los interlocutores ausentes (con la hermana, con la madre, con Sonia y otros), y él trata de «solucionar la idea» precisamente en el marco de este diálogo.

Raskólnikov, aún antes de que se iniciara la acción de la novela, había publicado en un periódico un artículo, donde exponía los fundamentos de su idea. Dostoievski nunca expone este artículo de una manera monológica. Por primera vez conocemos su contenido y, consiguientemente, la idea principal de Raskólnikov en un diálogo que entabla con Porfiri, intenso y tremendo para él (en el diálogo también participan Razumijin y Zamiótov). Al principio, es Porfiri quien expone el artículo, y lo hace de un modo intencionadamente exagerado y provocativo. Esta exposición internamente dialogizada se interrumpe todo el tiempo por las preguntas dirigidas a Raskólnikov y por las réplicas de éste. Después el mismo Raskólnikov expone su artículo, mientras que Porfiri siempre lo interrumpe con sus preguntas provocadoras y sus observaciones. La propia exposición de Raskólnikov está impregnada de una polémica interna con el punto de vista de Porfiri y de sus semejantes. También Razumijin introduce sus réplicas. Como resultado, la idea de Raskólnikov se nos presenta en la zona interindividual de la lucha intensa entre varias conciencias individuales, mientras que el aspecto teórico de la idea se relaciona indisolublemente con las últimas posiciones vitales de los participantes del diálogo.

La idea de Raskólnikov revela en este diálogo sus diversas facetas, matices, posibilidades, y establece diferentes interrelaciones con otras posiciones vitales. La idea, perdiendo su acabado monológico, teóricamente abstracto que se centraba en una sola conciencia, adquiere una complejidad contradictoria y las múltiples facetas de una idea-fuerza que se origina, vive y actúa dentro del gran diálogo de la época y hace eco de ideas similares pertenecientes a otras épocas. Nos enfrentamos a una imagen de la idea.

Bajtín, Mijaíl M., Problemas de la poética de Dostoievski, Fondo de Cultura Económica, Madrid 2004, cap. «La idea en Dostoievski», pp. 130-132

Darrera actualització de dimecres, 10 de febrer de 2010 00:37