Herois de novel·la representants del nostre temps

Herois, homes sobrers, miserables i intel·lectuals. Dostoievski, Crim i càstig

La dualitat de Pètxorin

(Pètxorin descriu el seu ésser moral)

Yo era reservado; los otros niños eran alegres y parlanchines. Yo me sentía superior a ellos, pero se me consideraba inferior: me hice envidioso. Estaba dispuesto a amar al mundo entero, pero nadie me comprendió: y aprendí a odiar. Mi anodina juventud fue una lucha constante contra mí mismo y contra la sociedad; por temor a las burlas, enterré mis mejores sentimientos en el fondo de mi corazón y allí murieron. Yo decía la verdad y no me creían: comencé a engañar. Cuando conocí el gran mundo y los resortes de la sociedad, aprendí la ciencia de la vida y vi que otros eran felies sin necesidad de esa ciencia, gozando gratuitamente de las ventajas que yo trataba de alcanzar con tanto esfuerzo. Entonces prendió en mi pecho la desesperación; pero, no esa desesperación que se cura apretando el gatillo de una pistola, sino una desesperación fría e impotente embozada en la amabilidad y la sonrisa benévola. Me convertí en un mutilado moral. Una mitad de mi alma, anquilosada, evaporada, muerta, no existía ya, y yo la cercené y la arrojé lejos de mí, mientras que la otra palpitaba y vivía al servicio de todos y tampoco lo advirtió nadie porque nadie sabía que hubiera existido la otra mitad sacrificada. Pero usted ha despertado ahora en mí su recuerdo y le ha leído su epitafio. A mucha gente le parecen ridículos los epitafios; pero a mí no. Particularmente cuando pienso en lo que yace debajo. Por lo demás, no pretendo que comparta usted mi opinión: si mi salida le parece risible, ríase. Le advierto que no me apenará en absoluto.

Mijaíl Lérmontov, El héroe de nuestro tiempo, trad. y ed. Isabel Vicente, Cátedra, Madrid, 1992, p. 176

Darrera actualització de dimecres, 10 de febrer de 2010 00:37