Herois de novel·la representants del nostre temps

Els fills del segle. Novel·la històrica i novel·la d’interpretació de la història. Romanticisme. Manzoni, Els promesos

Goethe contra el Manzoni historiador

(Goethe està llegint Els promesos de Manzoni i ho explica a Eckerman. S’entusiasma amb els dos primers volums, perquè història i poesia estan harmonitzades. El tercer, però, dominat per la crònica de la guerra i de la peste, no li agrada perquè hi predomina la veritat particular històrica sobre la veritat universal poètica)

Miércoles, 18 de julio de 1827. Estas fueron hoy las primeras palabras de Goethe durante el almuerzo:

-Tengo que anunciarle que la novela de Manzoni supera en mucho todas las obras de este tipo que podamos conocer. Basta con que le diga que lo interior, todo lo que procede del alma del poeta, es perfecto, mientras que lo exterior, las descripciones de lugares y similares, no es inferior en absoluto a sus extraordinarias características internas.(...)

Aquí la formación interior de Manzoni se muestra tan elevada que no creo que tenga igual: nos deleita como una fruta madura. Y el tratamiento y la descripción de lo particular son diáfanos como el mismísimo cielo de Italia. (...)

Tiene sentimiento, pero carece de todo sentimentalismo. Las circustancias descritas son viriles y su percepción es pura. (...)

Sábado, 21 de julio de 1827. (...)

-(...)Ya sabe, Aristóteles dice de la tragedia que, si pretende ser buena, debe suscitar horror. (...) Pues bien, este horror puede ser de dos clases: puede provocar miedo, pero también inquietud. El miedo (...) se produce en el lector o espectador cuando los personajes están amenazados por un peligro físico. (...)

Pues bien, Manzoni utiliza este miedo y lo hace con prodigioso acierto, en la medida en que deja que se acabe disolviendo en emoción para, a través de este sentimiento, provocar nuestra admiración.(...)

Goethe me contó entonces algunos pasajes de la novela para que me pudiera formar una idea de la habilidad con que había sido escrita.

-Hay cuatro cosas que a Manzoni le vienen estupendamente y contribuyen a la gran calidad de su obra (...) En primer lugar, que es un magnífico historiador, por lo que su obra ha adquirido una dignidad y eficacia que la sitúan muy por encima de lo que uno entiende normalmente por «novela». En segundo lugar, le beneficia la religión católica, de la que proceden muchas situaciones de índole poética de las que habría carecido si fuera protestante. En tercer lugar, también favorece a su obra que su autor haya sufrido mucho en las escaramuzas revolucionarias, pues, aunque no se haya visto personalmente involucrado en ellas, sí han afectado a sus amigos, hasta el punto de aniquilar a algunos de ellos. Y, por fin, en cuarto lugar, le viene bien que la acción transcurra en la encantadora región del lago de Como, cuyas impresiones han quedado profundamente grabadas en el poeta desde su infancia y que, por tanto, conoce de arriba abajo. De ahí procede también uno de los grandes méritos de la obra: su claridad y su admirable riqueza de detalles en la descripción de los lugares.

Lunes, 23 de julio de 1827. (...)

-Le dije hace unos días que en esta novela el historiador favorecía al poeta. Sin embargo, ahora, en el tercer volumen, me parece que el historiador le está jugando al poeta una mala pasada, en la medida en que el señor Manzoni se quita de golpe el traje de poeta para pasarse un buen rato desnudo como un historiador. Eso sucede en la descripción de la guerra, las hambrunas y la peste, asuntos todos que ya de por sí son de una naturaleza repugnante, pero que aquí, por culpa de la prolijidad en los detalles de una descripción seca y más propia de una crónica, se vuelven insoportables. (...) Si Manzoni hubiera tenido a su lado a un buen asesor y amigo, habría podido evitar este fallo fácilmente. Pero, como historiador que era, sentía demasiado respeto por la realidad.

J.P. Eckerman, Conversaciones con Goethe, Acantilado, Barcelona, 2005, pp. 306-309.

Darrera actualització de dimarts, 9 de febrer de 2010 12:16